jueves, 20 de febrero de 2014

“García de Vinuesa y el PP no tienen un plan de seguridad para Alcobendas”

Los vecinos de los barrios de Fuentelucha y de Valdelasfuentes denuncian que hace meses que han aumentado los robos en sus trasteros y garajes. Además, un edificio de la Calle Francisco Largo Caballero se ha convertido en un foco de inseguridad en pleno Distrito Norte de nuestra ciudad. Mientras tanto, el alcalde y el PP miran y no hacen nada, sencillamente porque parece que no saben lo que tienen que hacer. 

El alcalde, Ignacio García de Vinuesa, y el PP de Alcobendas no tienen un plan de seguridad para nuestra ciudad. No hace falta más que abrir los ojos y observar lo que está pasando día a día en los barrios y escuchar las quejas de los vecinos que se sienten cada vez más solos y abandonados por un alcalde que prometió una buena gestión, pero que se esconde ante la más mínima aparición de un problema.

Por ejemplo, veamos lo que está ocurriendo en el Distrito Norte, y más en concreto en los barrios de Valdelasfuentes y de Fuentelucha. Cada vez son más los vecinos que denuncian que los ladrones han entrado en sus trasteros o en sus garajes, y cada día son más los que descubren que les han robado el coche. Son robos desde el silencio y al descuido, pero no son los vecinos los que deben vigilar sus propiedades, sino las autoridades a las que pagan sus impuestos. Y en Alcobendas, lamentablemente, Vinuesa no está cumpliendo ni deja cumplir a sus subordinados.

No tenemos concejal de Seguridad desde hace casi un año, ya que fue destituido para ser degradado a director general. Y tampoco siguió en el cargo el anterior concejal de Seguridad después de las elecciones de 2011. Es decir, en los siete años que Vinuesa es alcalde, Alcobendas no ha tenido una continuidad en su política de Seguridad, lo que hace muy difícil que nuestros policías tengan una jefatura clara y firme que les permita hacer su trabajo con garantías de éxito.

Para demostrar que esto es así pongo otro ejemplo: en pleno barrio de Valdelasfuentes, hace seis meses que medio edificio se ha convertido en un foco de inseguridad para el entorno y en un infierno para sus vecinos, como ellos mismos lo han denunciado.

Hace medio año que se acumulan basuras, que se roban materiales de las viviendas y, como advierte la policía, que se podría estar traficando con drogas, pero el alcalde ha decidido hacer como si ese problema no existiera. Ni siquiera se ha dignado a recibir a los vecinos que, desesperados, han estado pidiendo su ayuda y comprensión.

Nuestro alcalde prefiere mirar hacia otro lado, porque le supera la realidad cuando no es como a él le gusta.

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