sábado, 7 de mayo de 2011

Diario de un candidato. 6 de mayo

Siento mucho haber fallado a nuestra cita diaria. Espero que no vuelva a ocurrir. Sin embargo, y aunque sea con retraso, quiero contaros cómo fue el viernes, 6 de mayo.


Y lo voy a hacer porque fue un día muy importante. Iniciamos el último tramo de estos cuatro años de trabajo continuo, silencioso y poco lucido que comienza a dar sus frutos y tiene la meta en las elecciones municipales del 22 de mayo.


El día empezó muy pronto, a las once y media de la noche anterior, en la explanada del Centro Cultural Pablo Iglesias. Íbamos a comenzar la campaña electoral sin la tradicional pegada de carteles. A cambio hicimos un acto simbólico junto a la escultura de nuestro fundador. A estas alturas es bueno cambiar alguna tradición.


Estuvimos los compañeros de la lista del PSOE de Alcobendas, militantes y simpatizantes. Junto a un gran cartel con mi foto, había llegado el momento de decir unas palabras a mi gente y darles las gracias por estar siempre a mi lado, en los buenos momentos y también en los difíciles ¡que haberlos ‘haylos’! Y también a los 1.500 simpatizantes que me seguís en las redes sociales y que lleváis más de dos años acompañándome ¡Gracias!


Aquí os dejo una foto de grupo.



Ya por la mañana, tempranito, a las siete y media de la mañana, Cristina Martínez, Loli Gibaja y Cristina Menéndez me esperaban ‘firmes’ en la estación de Cercanías de Valdalasfuentes para hacer un reparto de información. Ellas fueron puntuales, yo no. Pero ahí estuvimos, cumpliendo con lo previsto en nuestro calendario electoral.


Y después, a las 11 con los vecinos del Distrito Centro y a primera hora de la tarde con madres y padres a la salida del colegio público Daoíz y Velarde y dos horas después con vecinos de Valdelasfuentes y Fuentelucha.


Por la noche tenía una cita con vosotros pero ¡Estaba hecho polvo!

1 comentario:

  1. Y con quién mejor que con Pablo Iglesias para comenzar la campaña, ya sé que la cola, el barreño y el cartel tenían su gracia pero los tiempos cambian y los árboles nos lo agradecen. Muy buena idea, Rafa.

    Un abrazo,

    Adrián

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