domingo, 17 de mayo de 2009

Camps, imputado

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Al igual que muchos españoles, sigo con interés y sorpresa el famoso caso Gürtel y la trama corrupta supuestamente vinculada con políticos del Partido Popular. También, como a cualquier ciudadano, me escandalizan algunos hechos que han salido a la luz pública y las implicaciones de diputados de la Comunidad de Madrid, de un senador, un eurodiputado, ex alcaldes y ahora Francisco Camps, todo un presidente de la Generalitat Valenciana.


No sé que pensarán los vecinos de Alcobendas, ni mucho menos los valencianos, pero yo estoy convencido de que la mayoría de las personas que nos dedicamos un tiempo a la política activa, somos hombres y mujeres honrados. Precisamente por esto, no entiendo la tibieza que demuestra el PP.


Para que la ciudadanía confíe en los políticos y en sus partidos debemos ser contundentes con quienes están acusados de cometer presuntos delitos de cohecho, tráfico de influencias y falsedad, sea quien sea y esté donde esté.


Empeñarse en respaldar y mostrar confianza en los imputados, no suspenderlos cautelarmente de militancia, intentar minimizar los años, cerrar filas y entorpecer la labor de la justicia por ser uno de los nuestros es una vergüenza. Los nuestros nunca pueden ser los que roban, ni los que estafan, porque la ciudadanía acaba pensando aquello de que “todos son iguales” y eso no es cierto.


Soy consciente de que muchos militantes y cargos del PP piensan como yo. Sin embargo, Rajoy y su dirección política desgraciadamente no.  En mi opinión, deberían exigir responsabilidades a quien las tenga, porque las cortinas de humo sólo son eso y, al final, el humo se va y los ladrones siguen allí. Es mejor para todos que los ladrones estén en la cárcel y alejados de los partidos democráticos.



3 comentarios:

  1. El señor Rajoi es una persona ineficaz a la hora de controlar los problemas de su partido. Lo único que hace es amparar y justificar a los delincuentes que tiene entre sus filas.

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  2. Es evidente que Rajoy no tiene en estos momentos autoridad suficiente en el partido para enfrentarse con Camps. Además, como se ha comprobado ampliamente, la corrupción no desgasta a la derecha, por lo que estoy seguro que si hubiera elecciones hoy en la Comunidad Valenciana, Camps seguiría arrasando. Por tanto, no va a ocurrir nada en el PP a no ser que a este señor se le condene (como espero que suceda), ya que en ese caso deberá dimitir obligatoriamente.
    Y claro, como siempre la derecha utiliza los argumentos de la presunción de inocencia, que me imagino que también la tendrán los parlamentarios madrileños expulsados (pero que siguen en el parlamento bajo las ordenes de Esperanza Aguirre) ¿o es que, acaso, ese derecho sólo lo tienen los "peces gordos" del PP?
    Por cierto, en el caso de Madrid, todavía estamos esperando que se depure alguna responsabilidad en la dirección del PP madrileño, ya que hay cuatro diputados pendientes de juicio por corrupción, y alguno de ellos ha desempeñado altos cargos en el gobierno regional.
    Ah, y esto es para los medios de comunicación (casi todos). No quiero pensar de qué se hablaría en todos los foros televisivos, radiofónicos y periodísticos en general si el señor Montilla, por poner un ejemplo, estuviese imputado en un caso de corrupción.
    Como decía nuestro querido alcalde, es que los de izquierdas somos biológicamente distintos.

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  3. Yo también me muestro escandalizado, aunque no sorprendido por este "affaire" y tantos otros ligados al mismo partido que nos llegan diariamente a través de los medios de comunicación. Bueno que se sepa y bueno que salgan todas las tramas pendientes a ver si los votantes de ese partido "botan" y aparecen en formaciones progresistas (o por lo menos, no retrógradas).


    No se cuales son las famosas medidas anticrisis que su jefe mostró perfectamente encuadernadas en el último debate sobre el estado de la nación, pero está claro que, visto lo visto, estas medidas sólo conducirían a que ellos se enriquezcan mas: no son dignos políticamente y todos ellos -con el jefe a su cabeza- deberían dimitir, aunque a veces pienso con malicia que mejor que aguanten en sus puestos un poco mas a ver si para las próximas generales no sólo estan tod@s fuera de la política sino que ademas su partido no existe.

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