lunes, 29 de diciembre de 2008

una sociedad sin reglas expulsa a los más débiles





He revisado la película ‘El método’, de Marcelo Piñeyro, adaptación de la obra ‘El método Grönholm’ y he llegado a la conclusión de que una sociedad sin reglas acaba siempre expulsando a los más débiles y beneficiando a los lobos.


El guión cinematográfico respeta el texto literario de Jordi Galcerán aunque recrea la historia a través de un mayor número de personajes que nos mostrarán la competencia existente en el mundo de la empresa, incluso, yo diría que en toda la sociedad. Gracias a ‘El Método’ nos convertimos en testigos de cómo las personas somos capaces de destruir a otras que desconocemos o que, en algún caso, podríamos haber amado sólo porque aceptamos competir sin reglas.


Resulta inquietante comprobar que son los propios compañeros de selección quienes expulsan primero al ejecutivo con conciencia, después a la mujer de más de 40 años por ser mujer y por su edad -y luego hay quien dice que no son necesarias las medidas positivas para la igualdad de oportunidades-, más tarde le llega el turno al del pasado sindicalista acostumbrado a trabajar por sus compañeros, incluso al ejecutivo sin escrúpulos pero insuficientemente preparado y a la mujer dispuesta a todo por triunfar. La elección recae en el joven de buena familia que a priori parece buena gente, aunque carece de conciencia y de escrúpulos.


Una sociedad sin reglas expulsa poco a poco a los más débiles, por eso tenemos que trabajar para que las reglas de esta sociedad no favorezcan siempre a los lobos.

3 comentarios:

  1. ¿Un ejecutivo sin escrúpulos? ¿Una mujer dispuesta a todo por triunfar? Me suena mucho eso. ¡¡LOBOS, LOBOS!!
    Estaremos juntos para mantenerlos a raya y desenmascararlos.
    En este nuevo año, "ser cobarde no va merecer la pena", te lo aseguro. y lobo, tampoco.
    Es mi compromiso contigo.

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  2. Y me viene a la cabeza esta estrofa del tago Cambalache de Enrique Santos Discepolo:
    Hoy resulta que es lo mismo
    ser derecho que traidor..!
    Ignorante, sabio, chorro,
    generoso o estafador!
    Todo es igual! Nada es mejor!
    Lo mismo un burro
    que un gran profesor!
    No hay aplazaos ni escalafon,
    los inmorales nos han igualao.
    Si uno vive en la impostura
    y otro roba en su ambicion,
    da lo mismo que sea cura,
    colchonero, rey de bastos,
    caradura o polizon...

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  3. Con nosotros, querida Cristina, no va a dar lo mismo. Corren NUEVOS TIEMPOS y todos esos, dentro y fuera, entre nosotros no tienen sitio.

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